martes, 17 de marzo de 2009

Lo que la vida cambia: un año y medio después

Vas por la vida y te olvidas que tienes un blog abierto a tu nombre. Claro, nadie jamás lo ha leído, por qué habría de interesarte un comino. Y nada va a cambiar, seguro estoy, pero heme aquí regresando a la escritura de lo random. De lo que viene a la mente y de lo que quizás no le interesa a nadie porque, además, está escrito en otros trescientos blogs que tampoco lee nadie. No se trata de creerse el New York Times. Nadie lee tu blog: live with it. Pero sigue escribiendo. ¿Para qué? Para que alguien te lea. ¿Paradoja? Quizás. La felicidad en algún momento no es más que vivir con las paradojas.

lunes, 22 de enero de 2007

México como Narco-Estado (I)


En cierta revista, hace tiempo, como presentación de un excelente ensayo llamado "Narcotráfico y Estado: el discreto encanto de la corrupción", leí: "Calificar a México de Narco-Estado es un despropósito". ¿Despropósito? m. Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o de conveniencia1. Quizás en ese momento aquella declaración hablaba de las tres: fuera de razón, de sentido y de conveniencia. Hoy, esa afirmación puede seguir siendo utilizada, pero sólo en el último sentido.


Calificar a México de Narco-Estado es inconveniente. Nada más. No es falso. No está fuera de lógica ni le falta sentido. No. Calificar a México de Narco-Estado es —sólo— inconveniente. Llamar a nuestro país Narco-Estado es, de una manera, dejarse vencer. De otra es, sin embargo, ver la realidad.

Casi nadie usa esa palabra; habla del narco y del Estado unidos por un mismo fin, unidos, prácticamente gobernando. El narco en México ha ido apoderándose de ciertas zonas —el norte, cierta parte del sur, algunas costas—, tomándolas con violencia extrema. Pero, ¿no les conviene más a los cárteles pasar desapercibidos? ¿Qué ha provocado, entonces, el azote de violencia? Al contrario de lo que puede pensarse, ésta puede venir precisamente porque las autoridades han hecho su trabajo. La captura de grandes capos, léase Osiel Cárdenas, y la muerte de otros como Ramón Arellano Félix y Amado Carrillo. El narco siempre ha estado ahí, pero hoy es que nos damos cuenta: la violencia ha aumentado pero, lo mismo, los arrestos han aumentado. Podemos deducir que la policía está intentándolo. La policía está presionando, y el crimen está respondiendo. Con violencia.

Sin embargo, no es más que por al corrupción que éste sobrevive. La policía, los funcionarios, los empresarios… toda clase de gente legítima forma parte del gran negocio, con o sin darse cuenta. Gracias a esta ayuda, y sobre todo la de la policía y/o la de los políticos, es que ellos pueden funcionar y no ser perseguidos y capturados como cualquier otra organización criminal. Es la corrupción. Pero eso todos lo sabemos.

1Del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

jueves, 11 de enero de 2007

¿El conflicto del católico?

Carta de un fanático religioso a una conductora de un show cristiano/católico:


Gracias por educar tanto a la gente sobre la Ley de Dios. He aprendido mucho gracias a tu programa y trato de compartir ese conocimiento con la mayor gente posible. Cuando alguien trata de defender la forma de vida homosexual, por ejemplo, simplemente les recuerdo que el Levítico 18, 22 afirma claramente que es una abominación. Fin del debate. Sin embargo, necesito su consejo en cuanto a otras leyes y cómo seguirlas: Cuando quemo un toro en el altar como sacrificio, sé que su olor es agradable para el Señor, lo dice el Lev 1, 9. El problema son mis vecinos. Ellos dicen que el olor no es agradable. ¿Debería lastimarlos?

Me gustaría vender a mi hija como esclava, como está marcado en Éxodo 21, 7. En estos días, ¿cuál cree que sería un buen precio por ella?

Sé que no se me permite entrar en contacto con una mujer mientras está en su periodo de suciedad menstrual (ni tocarla, ni tocar la misma cama, ni sentarme en la misma silla), lo dice el Lev 15, 19-24. El problema es ¿cómo lo noto? He tratado preguntarles, pero la mayoría de las mujeres se ofenden. Lev 25, 44 dice que puedo, de hecho, comprar esclavos, hombres y mujeres, de naciones vecinas. Un amigo mío dice que esto aplica para los guatemaltecos, pero no para los estadounidenses. ¿Me puede aclarar? ¿Por qué no puedo comprar estadounidenses?

Tengo un vecino que insiste en trabajar en Sábado. Éx 35, 2 claramente afirma que aquel que lo haga morirá. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo?

Un amigo mío cree que aunque comer mariscos es una abominación —Lev 11, 10— es una abominación menor que la homosexualidad. Yo no estoy de acuerdo. ¿Puede resolver esto?

Lev 21, 20 afirma que no me acercaré al altar de Dios si tengo cualquier defecto: una mano o pie fracturado, si estoy desfigurado o jorobado o tengo algún defecto en la vista. Tengo que admitir que uso lentes para leer. ¿Mi visión tiene que ser 20/20 o hay alguna oportunidad de que entre sin pecar?

La mayoría de mis amigos se arreglan el pelo, e incluso la barba, aunque está expresamente prohibido en Lev 19, 27. ¿Cómo deben morir?

Sé por Lev 11, 6-8 que tocar la piel de un cerdo muerto me hace impuro, pero ¿puedo seguir jugando fútbol si uso guantes al tocar la pelota?

Mi tío tiene una granja y viola Lev 19, 19 porque planta dos tipos de semilla en el mismo campo, así como su esposa usa blusas hechas de dos tipos de hilo (una mezcla de algodón y poliéster). También suele maldecir y blasfemar todo el tiempo. ¿Es realmente necesario que vayamos por el lío de juntar a todo el pueblo para apedrearlos —Lev 24, 10-16—? No podemos quemarlos en un asunto privado de familia como hacemos con los que duermen con sus parientes —Lev 20, 14—?

Sé que ha estudiado estas cosas considerablemente, así que estoy seguro en que me podrá ayudar. Gracias por recordarnos que la Palabra de Dios es eterna y no cambia jamás.

martes, 9 de enero de 2007

I have no idea where the life is going to lead me...



Es como un secreto. No se a dónde me va a llevar la vida. De repente me quedo pensando y me entra una crisis silenciosa, como todas mis crisis, y me siento de la verga. Pero la mayoría del tiempo pienso, por lo menos concientemente, «vale madres». De verdad, me vale madres. O me gustaría que me valiera madres. Pero aun así me gusta pensar en el futuro. No soy masoquista, just so you know. Me gusta pensar en las cosas que vienen y por qué vienen, porque siempre que vienen, vienen por algo. Por una causa. Y me gusta pensar que alguien —la mayoría de las veces nosotros mismos— tiene algo que ver. O no. No importa. De todas maneras todo es relativo.